Autor: Roberto Navia - El Deber Santa Cruz
Cuando las personas le preguntaban al niño René qué soñaba ser cuando llegue a grande, él les respondía: “Voy a ser presidente”. Con ese anhelo en su horizonte se propuso hacerle zigzag a la tropa de problemas que desde que tuvo uso de razón vio que estaban en los alrededores de su casa.
René Joaquino Cabrera ahora tiene 43 años, fue concejal y el alcalde más votado de Bolivia, y ahora es candidato a la primera magistratura de Bolivia por Alianza Social, el instrumento político que fundó en las faldas del Cerro Rico de Potosí.
Empezó a dar sus primeros pasos en la comunidad indígena El Asiento, de la provincia Antonio Guijarro, donde nació el 27 de febrero de 1966, cuando el pueblito tenía 80 habitantes, y no los 22 que quedan aguantando una pobreza evidente. Su círculo más cercano estuvo encabezado por sus padres, Genaro Joaquino y Felisa Cabrera Mamani, y ahora son su esposa, Raquel Rodríguez, y sus cuatro hijos los que lo acompañan en los vaivenes de la política.
Mucho antes de que conforme su núcleo familiar, la migración también tocó las puertas de la familia de infancia. En 1974, sus padres armaron sus bártulos y se lanzaron con sus siete hijos al centro minero de Telamayu, donde concluyó sus estudios en la escuela Bolivia y el colegio nacional mixto Chichas. Joaquino tuvo que trabajar cargando una lámpara en los socavones para que los mineros saquen el metal de las entrañas de la mina Chorolque.
Álex Michel, uno de los que fue compañero de primaria y secundaria de Joaquino, recuerda que hubo ocasiones en las que tuvo que sacar libros de la biblioteca de su padre para prestárselos a René. “Le gustaban los que trataban sobre el Che y filosofía. Los fines de semana, cuando me iba a cazar, me lo encontraba en su chaco, leyendo”. Así lo recuerda Michel, y también dice de él, cuando tenía ocho años no permitía que en el desayuno escolar se reparta dos panes a algunos compañeros, porque eso significaba que otro se quede sin comer.
El éxodo siguió tocando su puerta. En 1989 se fue a la ciudad de Potosí para peregrinar por un empleo. Fue panadero, pero el destino le dijo que ese oficio no era para él, porque trabajando sufrió un accidente donde se quemó parte de su cuerpo. La albañilería le hizo un giño de ojo y él acudió a su llamado. Pero no se conformó con ser un buen constructor de casas, quiso ir más allá y vio que una manera de luchar para convertirse en presidente de un país era seguir estudiando. Ingresó en la Universidad Tomas Frías para estudiar la carrera de Derecho.
Pero el dinero no le alcanzaba. Joaquino cuenta que también trabajó vendiendo chicharrón en los mercados y caramelos en los matrimonios. Terminó sus estudios. Varios diplomas acreditan que fue el mejor alumno. Dos años antes de graduarse, en 1993, se postuló como candidato a la Alcaldía de Potosí por Eje Pachakuti, logrando sacar una concejalía. Joaquino recuerda que cuando caminaba en la calle se encontró con una caravana de vehículos del MNR y que alguien le gritó: ¡Loco, loco! “Pero una viejita me dijo que no haga caso y que ella, pese a que no le gustan los políticos, me iba a apoyar”.
De ahí en adelante experimentó una meteórica carrera política al convertirse en alcalde de la ciudad de Potosí y ahora en candidato a la Presidencia.Sus oponentes lo atacan diciendo que es de la derecha y sacan a flote lo que escribió el ex presidente Carlos Mesa en su libro Presidencia sitiada, memorias de mi Gobierno: “Tímido, sentado frente a su esposa en un salón de la sala principal (de la casa de Gonzalo Sánchez de Lozada), encontré a René Joaquino.
Mauricio Balcázar, sonriendo, me dijo muy suelto de cuerpo que era el candidato de repuesto traído especialmente desde Potosí por si yo me ‘corría’ a último momento”. Joaquino, en respuesta, dijo que desde ahora duda sobre la veracidad de los libros que escribió Mesa, porque considera que no es un investigador, dado que la referencia que hace sobre él no es verdadera.
Homero Carvalho Oliva, candidato uninominal de AS en Santa Cruz, por la C 52, considera que Joaquino tiene una trayectoria que lo acerca a la gente de campo y de varios otros sectores del país. “Políticamente tiene una trayectoria impecable”, enfatizó el postulante y escritor.




Casi un centenar de personas aplaudieron la apertura de esta casa de campaña que tanta falta hace en la Ciudad de El Alto. Juventudes Alianza Social La Paz se fortalece cada día y estamos seguros que Alianza Social tendra una considerable votación este 6 de diciembre en la Ciudad de El Alto. 
