Paraguay, 8 de Febrero 2011
por Roque González Vera, enviado especial
René Joaquino lleva 18 años como alcalde de Potosí. En dos oportunidades, en los años 1999 y 2004, fue electo “Personaje político del año”, por periodistas de Bolivia. En el año 2009 se presentó como candidato a la Presidencia de la República, liderando la chapa del partido Alianza Social.
Joaquino se siente orgulloso de haber introducido tres diputados en el Congreso Nacional. “Alianza Social no dispone de los fondos de otros partidos, pero sí logramos demostrar que la política puede ser impulsada con honestidad”.
El líder de Alianza Social fue compañero de Evo Morales en la coordinación nacional indígena-campesina. René Joaquino es de origen quechua, mientras que Evo Morales es un campesino mestizo, no el indígena aimara que dice ser.
En octubre de 2009, antes de las elecciones nacionales, el Ministerio Público inició una investigación contra el alcalde de Potosí. La denuncia guardaba relación con la compra de equipos viales de segunda mano. La fiscalía dejó dormir el expediente.
En abril de 2010, René Joaquino postula su nombre para la alcaldía: logró mayoría absoluta y el control de la Junta Municipal. Tomó posesión de su cargo y en mayo, el Ministerio Público presenta imputación de un caso que tenía guardado en el escritorio.
Imputado por ahorrar
En la Bolivia de Evo Morales se puede esperar cualquier aberración jurídica, pero el caso que afecta a René Joaquino es particular: fue imputado por ahorrar dinero de la Comuna en la compra de equipos viales.
En la gestión 2006, la alcaldía resolvió adquirir equipo vial, para mantenimiento de caminos.Se llamó a las organizaciones cívicas a estudiar el proyecto y la inversión fue autorizada por el pleno de Potosí. Se autorizó el gasto de 142.000 dólares para comprar 12 vehículos de diverso porte, entre ellos volquetes, palas cargadoras, topadoras.“Luego de contar con el apoyo de las organizaciones sociales, solicitamos al Ministerio de Hacienda un dictamen, dado que se trataba de equipos usados”, rememoró.
Agregó que “al cabo de un mes recibimos la autorización del Ministerio de Hacienda para realizar la compra y con ese documento en la mano realizamos la adquisición”.Dijo que “los equipos llevan cinco años de uso ininterrumpido, sin ningún problema.
Ahora se quiere rematar para comprar otros y la base es de 220.000 dólares, es decir, dejará una ganancia de 80.000 dólares a la alcaldía”.
Persecución política
En Bolivia, pertenecer a la oposición y tener perfil presidenciable es motivo suficiente para exponerse a una imputación fiscal. “Me acusaron de incumplimiento de deberes porque compré vehículos usados.
A la fiscalía no le importó la autorización del Ministerio de Hacienda, del mismo gobierno de Evo Morales”, explicó nuestro entrevistado.Dijo además que “en la imputación no se habla de compra digitada, tampoco de sobrefacturación, menos aún de malversación. Todo se hizo en regla, como tiene que ser”.“Los fiscales –siguió mencionando– tomaron las oficinas de la alcaldía y revolvieron toda la documentación administrativa en procura de encontrar un error, por minúsculo que sea.
No encontraron nada que pudiera manchar mi nombre, por eso la acusación por haber ahorrado dinero”.Sentenció con la siguiente frase: “Queda claro que es una persecución política. Se intenta destruir mi carrera para que no vuelva a aspirar a la Presidencia de la República y lo hacen de una manera sucia, artera”.
Potosí adquirió fama de ser una alcaldía transparente; debe ser así, por eso los fiscales no tuvieron ocasión de plantear una acusación diferente.Joaquino era aliado de Evo Morales, pero las relaciones entre la ciudadanía de Potosí y el Mandatario se fueron deteriorando.
No será consuelo para Joaquino, pero por lo menos está acusado por ahorrar dinero, no por malgastar.Cuando no se sabe para dónde apuntar, se recurre al disparate.